El manguito rotador es un conjunto de 4 tendones que se insertan de forma contigua en la cabeza del húmero:

  • el subescapular
  • el supraespinoso
  • el infraespinoso
  • el redondo menor

Entre el subescapular y el supraespinoso queda un espacio ocupado por otro tendón, la porción larga del bíceps (PLB), por lo que frecuentemente, se lo considera parte del manguito rotador, aunque se inserta dentro de la propia articulación del hombro.

Como casi todas las estructuras del cuerpo, el manguito rotador tiene varias funciones:

  • Contribuye a la movilidad del hombro, sobre todo, a la rotación (de ahí su nombre)
  • Centra la cabeza humeral durante el movimiento
  • Es un estabilizador secundario importante

Lesiones en el manguito rotador y causas

La lesión del manguito abarca un amplio espectro de condiciones, desde una tendinitis hasta una ruptura completa y retraída. Esto se puede producir por un traumatismo, pero la mayoría de los pacientes refieren un trastorno degenerativo o una sobrecarga laboral o lúdica.

Estas suelen tener en común un uso mantenido del brazo por encima del hombro, por lo que es frecuente entre pintores, electricistas, tenistas, lanzadores de jabalina…

Los síntomas varían en función de algunos factores como:

  • Origen de la lesión
  • Musculatura del paciente
  • Uso del brazo

Los especialistas en Traumatología indican que normalmente se produce un dolor profundo en la cara anterior y lateral del hombro, con irradiación hacia el codo y una disminución de su movilidad, que puede incluso asociar una debilidad muscular llamativa.

Tratamiento de la lesión de manguito rotador

Debido a la variabilidad de lesiones y síntomas, el tratamiento no es único, sino que ha de adaptarse a cada paciente. Grosso modo, se puede dividir en:

  • Tratamientos quirúrgicos: estos tratamientos han avanzado mucho en los últimos años. Se ha pasado de cirugías abiertas a técnicas artroscópicas con bloqueos nerviosos regionales, que mejoran mucho el control del dolor postoperatorio y el confort del paciente. Básicamente, se intenta reconstruir la anatomía normal del paciente, sobre todo, cosiendo el tendón roto de nuevo al hueso.
  • Tratamientos no quirúrgicos: abarcan los anti-inflamatorios orales, la rehabilitación (múltiples técnicas) y las infiltraciones.

Fuente

topdoctors.es